PROGRAMA PARA REFUGIADOS

SAMSON INFORMA

SMART IN FLOW CONTROL

La gente que hace grandes sacrificios y emprende un peligroso y arriesgado viaje en busca de una vida en paz, necesita nuestra confianza. Pero no queremos retrasar nuestra ayuda hasta que se hayan superado todos los obstáculos burocráticos y se hayan eliminado todas las dudas. Los aceptamos en la familia SAMSON y confiamos en ellos, en la firme creencia de que son capaces de empezar de nuevo en nuestro país.

Dr. Ingo Koch, miembro del Consejo de SAMSON AG

Cuando SAMSON AG esponsorizó ocho refugiados de diferentes países en marzo de 2016, fue un ejemplo para las empresas de toda Alemania. En ese momento, la crisis de los refugiados en Europa estaba en pleno apogeo y SAMSON supo cómo actuar. Los jóvenes habían llegado a Alemania desde países en crisis, como Siria y Eritrea. La barrera del idioma era un gran obstáculo que les impedía conseguir plazas de formación profesional. Pero SAMSON les dio una oportunidad y comenzaron su formación en septiembre de ese año.

No fue una casualidad que SAMSON fuera una de las primeras empresas alemanas en responder así. Al fin y al cabo, allí trabajan personas de 40 países diferentes. El entorno intercultural facilitó la integración de los refugiados y convirtió el proyecto en un éxito total. SAMSON creó 30 puestos de trabajo adicionales como parte del programa de trabajo para refugiados. A partir del 1 de septiembre de 2017, SAMSON empleará a 39 refugiados: los ocho que se unieron en marzo de 2016 y dos que comenzaron un poco más tarde ya comenzarán su segundo año de formación. Además, once nuevos aprendices comenzarán su formación y ocho firmarán contratos de colaboración. Para entonces, nueve ex refugiados serán empleados permanentes.

La Sra. Andrea Schmidt, que dirige el programa de formación profesional en SAMSON, subraya la importancia del proyecto para SAMSON: "Tenemos clientes en todo el mundo, no podemos cerrarnos a la situación de los refugiados". Los refugiados huyen de muchos países, incluyendo Siria, Eritrea, Etiopía, Irán, Irak, Somalia y Afganistán. A veces todavía tienen problemas con el idioma, pero se esfuerzan por aprender alemán lo más rápido posible. Es evidente que disfrutan con el trabajo. A cambio, SAMSON recibe trabajadores motivados y amables, una situación en la que todos ganan.

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